Rosendo Ramos aspira a algo más que a obtener un título

Cuando Rosendo Ramos comenzó a buscar un programa de grado en tecnología de ingeniería eléctrica, sabía que quería matricularse en un programa acreditado por la ABET. También sabía que quería cursar sus estudios en línea. Esos fueron dos factores a favor de Excelsior. El tercer factor fue de carácter nostálgico: Excelsior era el nombre de un centro de formación profesional en Puerto Rico, la tierra natal de Ramos, por lo que cuando escuchó ese nombre en referencia a un programa en línea acreditado por la ABET en ingeniería eléctrica, le resultó memorable.

Anterior cargo:
Técnico de misiles, Marina de los Estados Unidos
Lista de cosas que hacer antes de morir:
Dar clases a alumnos de secundaria
Programa de estudios:
Licenciatura en ձ𳦲ԴDZDzí de Ingeniería Eléctrica

Ramos, de Pittsfield, Massachusetts, es ingeniero de sistemas sénior en General Dynamics, una empresa del sector aeroespacial y de defensa. Se incorporó a la empresa en abril de 2014 tras retirarse de la Marina de los Estados Unidos, donde prestó servicio durante 13 años como técnico de misiles en submarinos. Durante su estancia en la Marina, estudió a tiempo parcial en la Universidad de Florida Central mientras estaba destinado en Florida y comenzó a informarse sobre la acreditación ABET mientras trabajaba en la Unidad de Pruebas de Artillería Naval en Cabo Cañaveral.

Cuando se matriculó en el programa de Grado en ձ𳦲ԴDZDzí de Ingeniería Eléctrica en agosto de 2017, Excelsior le reconoció 24 créditos para la titulación. Va por buen camino para completar los estudios del grado en el semestre de primavera de 2020. «Excelsior College ofrece uno de los mejores programas del país, y me considero afortunado de poder cursarlo», afirma. «El programa permite a adultos como yo continuar nuestra formación con diferentes opciones que se adaptan a los horarios laborales y académicos».

Ha logrado compaginar los estudios con su horario de trabajo, que suele consistir en jornadas de nueve horas con un día libre cada dos semanas, salvo que haya que cumplir un hito del proyecto. Así ocurrió recientemente, cuando trabajó durante tres días consecutivos de 6 de la mañana a medianoche. Cuando el cliente es el Gobierno de los Estados Unidos y el proyecto consiste en desarrollar un sustituto del submarino que utiliza actualmente la Armada, incumplir el hito no es una opción. «Es parte de su orgullo», afirma Ramos. «Al mismo tiempo, es un reto».

«Quiero ser el mejor en mi campo. Quiero que mi hijo y mis nietos se sientan orgullosos de mí». – Rosendo Ramos

A Ramos le gustan los retos. Le quedan cuatro asignaturas por completar, además del proyecto final, pero estas no son obligatorias para obtener su título. Las está cursando, según explica, porque le ayudarán a decidir en qué especializarse cuando se matricule en un máster. «Me gustaría adquirir unos conocimientos básicos. No necesito los créditos para el título, pero sí los necesito desde el punto de vista intelectual», afirma.

A Ramos le gusta su trabajo. Empezó en General Dynamics como ingeniero de seguridad nuclear, analizando los requisitos de software y hardware para evaluar modificaciones que garantizaran el cumplimiento de los requisitos del Departamento de Defensa y de seguridad. Afirma que su plan de estudios se trató durante las entrevistas de trabajo y que ha obtenido dos ascensos: primero a probador de sistemas y luego a su puesto actual. «Saben que aún no soy ingeniero, pero gracias a mi experiencia en la Marina y a los cursos que estoy cursando, me han asignado un puesto de ingeniería de verdad», afirma Ramos, y añade que la empresa ofrece reembolso de la matrícula y que su evaluación de rendimiento anual incluye una conversación sobre lo que está haciendo para convertirse en un mejor profesional.

Obtener una licenciatura en ձ𳦲ԴDZDzí de Ingeniería Eléctrica —y, posteriormente, un máster— es un elemento fundamental de ese plan.

«Quiero ser el mejor en mi campo», afirma Ramos, que es el primero de su familia en estudiar en la universidad. «Quiero que mi hijo y mis nietos se sientan orgullosos de mí».