Títulos universitarios en la práctica: Christine Robinson-Cooley
Christine Robinson-Cooley recuerda haber hojeado los libros de justicia penal de su hermano mayor cuando él estaba en la universidad y que le gustó lo que leyó. Afirma que, desde ese momento, tuvo claro que seguiría sus pasos en el ámbito de la justicia penal, y eso es precisamente lo que hizo.
Una carrera llena de logros en el ámbito de la justicia penal
Robinson-Cooley, de Rensselaer, Nueva York, es subdirectora de reinserción en el Comenzó a trabajar en el centro penitenciario de máxima seguridad de Sing Sing en 1999 como consejera penitenciaria. Desde entonces, ha desempeñado diversas funciones en el ámbito de la justicia penal, como agente penitenciaria, consejera penitenciaria, asistente de programas de tratamiento del abuso de alcohol y sustancias, agente de libertad condicional en el centro, agente de libertad condicional de campo en servicios a las víctimas y agente de libertad condicional sénior. «El entorno puede requerir un periodo de adaptación, ya que un centro penitenciario es una comunidad en sí misma», afirma, y añade que en un centro hay muchos tipos de oportunidades laborales, como docentes y personal de seguridad, así como puestos administrativos y médicos.
Las jornadas de Robinson-Cooley se reparten entre su trabajo de oficina y la asistencia a reuniones en la comunidad. Su tarea principal consiste en supervisar la planificación de la reinserción de las personas con discapacidad intelectual que regresan a la comunidad tras cumplir condena. «Ayudo a superar los obstáculos que dificultan una reinserción satisfactoria, como la vivienda, el tratamiento, la atención sanitaria y el empleo», afirma. Se asegura de que todo esté listo antes de la puesta en libertad de la persona.
Además de trabajar como subdirectora de reinserción, Robinson-Cooley dedica su tiempo de forma voluntaria a programas comunitarios de salud mental. Es voluntaria activa como formadora del programa «De familia a familia» de , un programa educativo gratuito de 12 sesiones dirigido a familiares y amigos de personas con trastornos de salud mental. NAMI es un programa basado en la evidencia impartido por familiares formados y con experiencia. Robinson-Cooley también es voluntaria de intervención en crisis en el Equipo de Intervención en Crisis, un programa colaborativo que establece mejores vínculos entre las fuerzas del orden, los profesionales de la salud mental, los servicios de urgencias hospitalarias y las personas con enfermedades mentales y sus familias.
Dado que trabaja en estrecho contacto con otras personas, es importante que Robinson-Cooley cuente con las habilidades adecuadas para desempeñar con éxito sus funciones. Entre ellas se incluyen la capacidad de comunicarse bien oralmente, redactar con eficacia y poseer buenas dotes de organización. Estas son algunas de las habilidades que adquirió durante su estancia en el Excelsior College, donde obtuvo la Licenciatura en Ciencias de las Humanidades en 1997.
«Me llevó siete años terminar mis estudios de grado. La flexibilidad de los exámenes de Excelsior para obtener créditos me permitió completar mi último año de universidad a mi propio ritmo», afirma Robinson-Cooley. Añade que es una firme defensora de la formación en línea y considera que tener una familia y un trabajo no debería suponer un obstáculo para la educación. La oportunidad que le brindó Excelsior le permitió obtener un título que se ajusta perfectamente al trabajo que desempeña en la actualidad.
¿Qué se necesita para desarrollar una carrera profesional en el ámbito de la justicia penal?
Para dedicarse al tipo de trabajo que realiza Robison-Cooley, ella recomienda a cualquier persona interesada que hable con alguien del sector para ver si es algo que le conviene. «Únase a numerosas organizaciones profesionales y manténgase al día de las tendencias actuales. Asista a las conferencias anuales para seguir conociendo a personas que compartan sus mismos intereses y otros diferentes», añade. También señala que, para trabajar en este campo, es necesario saber separar el trabajo de la vida personal.
«Es imprescindible usted mecanismos de afrontamiento saludables para lidiar con el trauma vicario que usted las situaciones usted y la información usted procesar», afirma. Para ella, esto significa que el tiempo en familia es importante. Su marido es un agente de policía jubilado, por lo que le resulta de gran ayuda que él comprenda por lo que ella pasa cada día. Con el apoyo de su familia, Robinson-Cooley ha desarrollado una exitosa carrera de 25 años en el ámbito de la justicia penal y está ilusionada por ver qué oportunidades le depara el futuro. Obtenga más información sobre nuestras titulaciones de grado en Servicio Público.